PARANOIA A PEDAL
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domingo, 27 de marzo de 2011

Desastrosa cita a ciegas I


Hace ya años que no hago locuras así por Facebook -aunque no descarto recaer en el error- pero en esta mañana totalmente al pedo en la cual debería estar limpiando un poco la casa pero digamos que no tengo nada que hacer, se me vino a la mente una:

Año 2007:
Me venía hablando con Taponcito hacía tiempo. No hablábamos nada demasiado interesante que yo recuerde, ni fu ni fa. Por las fotos parecía que tenía todos los rasgos en su lugar, y un airecito a Kurt Cobain. Tenía novia.
Tiró un par de veces la idea de vernos pero la verdad que nada me estimulaba a conocerlo, no teníamos "onda" ni tampoco "no onda", podría haber sido un buen conocido mío...
Hasta que una noche yo me sentí muy al pedo, demasiado, con un síndrome pre menstrual recargado de ansiedad absoluta y me empiezo a hablar con el mequetrefe en cuestión. Ideas totalmente absurdas producto de una ansiedad desmedida se me cruzaban: "¿uhh y qué tal si lo conozco y tengo una noche de sexo re increíble como nunca antes en mi vida?, bueno...quizás no pasa nada, tampoco tiene por qué pasar nada, quizás en persona es lo mas capo que hay y nos hacemos re amigos y somos mejores amigos para siempre y después mis hijos juegan con sus hijos y mis perros y gatos con sus perros y gatos ¡ahhh si!"
Y por culpa de este coctel de imaginación desmedida+ansiedad+un vino que me había tomado decidí verlo.
Me pasó a buscar en auto como buen caballero y a causa de la miopía que padezco no lo pude ver bien mientras aun me encontraba en terreno seguro (los escasos metros que separaban la puerta de mi casa y el auto) sino recién cuando me encontré atrapada dentro de su transporte de cuatro ruedas.
El tipo era tal cual se mostraba en las fotos, pero en tres dimensiones y con movimiento. Era simplemente desagradable, sus gestos, su voz, su mirada asquerosa y todas estas virtudes enmarcadas en una cabeza la cual era portada por un diminuto y comprimido tamaño corporal.
Cuando pude comenzar a superar el shock y al fin se me ocurrió cómo fingir un ataque de epilepsia, el muy gil ya había estacionado en el bar que había prometido que me iba a gustar: una cajita de fósforos caretita y todo pero no dejaba de ser una cajita. Y encima en ¡Belgrano! claro, el infeliz eligió el lugar mas recóndito del planeta para ocultarse de la jermu que no creo que lo haya ido a perseguir con una escopeta ni palo de amasar con esa cara de boludo, es mas, esa noche la señorita en cuestión debe haber aprovechado para huir a Sri Lanka con cambio de identidad mediante, para olvidar su tormentoso pasado de novia -encima cornuda-de Taponcito.
Se pidió una cerveza y yo fui al baño a tratar de pensar. La idea básica era huir de ahí y volver a mi camita y borrar mi cuenta de facebook...primer obstáculo: el bar era tan ínfimo que cualquier intento de escapatoria el tipo me podía perseguir con tan solo extender su bracito...en todo caso podía irme rapidito igual y chau pero ¡ohhh destino cruel! entre el síndrome pre menstrual y el vino que me había tomado antes ¡Olvidé mi billetera! bah billetera...olvidé el dinero dentro del "coso" correcto (guardo mi dinero en "cosos" diferentes tales como bolsillos de camperas, carteritas y monederos rotos), me había traído uno vacío...¡no tenía ni una moneda! y yo que pretendía cazar un taxi al vuelo, ni para un bondi desde ese lugar recóndito me alcanzaba. Si volvía caminando hubiese tardado aproximadamente 30 minutos en orientarme, y 48 horas más de caminata entre calles extrañas.
Estando entonces en un panorama desolador, me resigné a tratar de tener alguna conversación y tomarme la birra y que me lleve a mi casa. Esa fue la cerveza mas eterna del mundo, el tipo solo hablaba huevadas y se hacía el canchero y me hablaba mal de la novia y yo con cara de vaca de sonrisa vacía asentía con la cabeza. Apenas se terminó el líquido me disculpé por un enorme sueño que se había apoderado de mi ser a causa de haber madrugado ese día y sugerí que me devuleva a mi morada. El desgraciado en cambio sugirió una cerveza más pero me esforcé un poco y me inventé un par de argumentos mas para darle lástima y que me aparte de su horrorosa vista de una vez por todas.
Volvíamos en el auto, ya casi, la noche del espanto llegaba felizmente a su fin cuando...¡Oh dios mío, no puede ser! ¡Control de alcoholemia!. Juro que no me estoy inventando esta historia...
Le hicieron soplar al infeliz en un tubo blanco ridículo mientras yo me tapaba la jeta y a la misma vez pensaba en robarle la pistola a un policía y secuestrar un vehículo y conducirlo hasta el living de mi casa y tirarme a dormir, total me iban a encontrar al día siguiente y seguramente me harían una causa penal pero después vería como solucionar eso.
El control dio un nivel alcohólico muy alto, claro, el estúpido además había estado tomando desde antes de la cita...jamás olvidaré las palabras del señor policía "vamos a tener que secuestrar el vehículo..." ¡Y yo sin un centavo, en medio de la nada, en una noche fría (hacía frío además) con el acompañante mas salame del planeta Tierra! ¡Ahhhh noooo!. Por mero instinto de supervivencia bajé del auto y me puse a hablar con una de las mujeres policía que había ahí, le conté todo y rogué clemencia. La mina me decía que no, que no y yo que mirale la cara de boludo, no pueden dejarme en pampa y la vía al lado del coso este por favor blablabla y blablabla y se apiadaron de mi ser y nos dejaron seguir rumbo.
La verdad que no sé si el Taponcito escuchó bien o no mis ruegos hacia la autoridad, pero cuando al fin me depositó en mi hogar me dijo "¿no me vas a invitar a tomar un café?". Ni lo miré, cerré la puerta y fui corriendo directamente hasta mi camita para dormir y soñar con un mañana mas alentador y menos patético.

viernes, 13 de agosto de 2010

Maquinar al pedo



Cuando era pendeja salí un tiempo con un chico que me fascinaba y con el cual teníamos una conexión increíble...pero él evitaba "estar" conmigo (¿se entendió...no?) y cuando se le agotaron las excusas, "no pudo". Acto seguido, dejó de responder mis llamados e incluso dejó de saludarme, y cuando nos cruzábamos me miraba con desprecio...
Durante un tiempo me sentí dolida y rechazada ante este hecho, maquiné con que seguramente yo le parecía fea, o que conoció a otra, o que quizás yo hablé mal de él y se enteró, o que pensó que me había enamorado y le dio miedo. En realidad maquinaba con todo esto junto.

Hoy me lo crucé en la calle luego de tantos años. Parecía una bala perdida. Me contó que efectivamente era gay, que siempre lo fue.

A veces las personas nos hacemos la cabeza atribuyéndonos la culpa o el motivo de las cosas que en realidad le están pasando al otro y no tienen absolutamente nada que ver con nosotros. Lo que es peor, la mayoría de las veces no se da como esta anécdota que en el fondo es comprensible que una persona cuando tiene dudas con su sexualidad, reaccione lastimando sin querer, sino que se da cuando nos comemos los versos y excusas que dan los demás atribuyéndonos las causas de un conflicto (que somos absorbentes, gritones, histéricos, seguramente infieles, que tenemos que cambiar, etc), a veces hasta nos dan lástima y pensamos que el otro se rayó de repente, que es un psicótico, etc. cuando en realidad la otra persona simplemente nos cornea con algún gato que no vale la pena y no tiene ganas de decir la verdad.

A veces somos muy giles.

lunes, 19 de julio de 2010

El loco de la moto


Una vez conocí a alguien que me gustaba mucho, nos divertíamos, era lindo, caballero, considerado y un montón de virtudes más...pero me sucedía algo rarísimo con él: No me cerraba. Es más, ni siquiera era consciente de que no me cerraba porque directamente me importaba cuando lo veía pero después...nada. No es que me enamore así todo el tiempo de cualquiera, pero generalmente cuando conozco a alguien que me gusta una neblina rosada obnubila mi juicio por unos cuantos días, impidiéndome ver al otro como realmente es (hasta que de repente me doy cuenta de que es un gil) y logrando que piense en esa persona gran parte del tiempo. Con este pibe no me sucedía así, es como que en mi cabeza se disparaba una "alerta roja" que me obligaba a que no piense en él.

Sin embargo como me gustaba mucho lo seguí viendo un tiempo, pero lo veía solamente cuando estaba libre (una vez cancelé un sábado porque a la tarde me habían traído unos muebles a mi casa y a la noche me iba a dar fiaca) hasta que un día fue él mismo quien puso una excusa idiota para enojarse y no querer verme más. Más que importarme me dio desconcierto el hecho...
Pasaron los meses y nos volvimos a ver (yo cero rencor, cero orgullo...lo cual también es rarísimo en mí que soy una histérica importante), y ese mismo día surgió la idea de irnos de vacaciones en su moto para el verano. La idea me encantó, pero no me generó la ansiedad que normalmente debería generarme irme de vacaciones con alguien que me gustaba.

Llegó el verano y nos fuimos, la pasamos genial, al menos yo me divertí mucho. Pero aún así seguía sin cerrarme...ejemplificaré la cuestión: el tipo insistía todo el tiempo con que Casandra, una amiga de él, estaba en el mismo camping y quería encontrarla. Me imaginé que esa señorita sería más que "amiga" y se lo pregunté, cosa que negó rotundamente pero a mí me parecía obvio que mentía...sin embargo yo no lograba sentir mi ego herido, ni que me estaban pelotudeando ni nada, es más, le dije que si la encontraba y quería "quedarse" con ella que todo bien, que yo hacía la mía (¡y lo decía desde lo más profundo de mi sinceridad! justo yo, la persona mas posesiva del cosmos, justo yo que me pongo celosa hasta cuando alguien acaricia a mi gato). La cuestión es que Casandra nunca apareció en el camping y todo transcurrió con normalidad.

Al poco tiempo de volver de dichas vacaciones entré al santo Facebook y comenté algo sobre una cosa que el loco de la moto publicó en su muro...creo que era un chiste machista o algo así. Al rato apareció la señorita Casandra firmando algo también...no recuerdo para nada lo que era pero sonaba a que la mina estaba enojada con él, como que le "rompió el corazón" o algo así.
A este punto, una gran oleada de curiosidad se apoderó de mi ser y lo más tranquila le mandé un mail a Casandra preguntándole qué onda (todo en buenos términos). Me contestó, le contesté, me volvió a contestar y así. Entre las dos finalmente pudimos armar el puzzle: resulta que el loco de la moto a la misma vez que planeaba las vacaciones conmigo, planeaba las mismas vacaciones con ella al mismo lugar. A último momento ella le avisó que mejor se iba con una amiga y se encontraban en el camping, pero él se confundió de camping y por eso jamás la encontró. Encima el día que volvimos el loco se mandó directamente a la casa de Casandra y le armó un escándalo. A causa de mi mail, recién ahí la chica se había enterado de mi existencia, pues él supuestamente "se había ido solo de vacaciones". Casi le pido el msn a Casandra para agregarla porque la loquita me cayó muy bien, hasta nos reímos con los mensajes que nos enviamos y nos contamos otras cosas que no tenían nada que ver con lo acontecido.

Obviamente al loco de la moto lo eliminé de todos lados y nunca mas lo llamé, pero siempre me quedó la duda: ¿Qué pretendía hacer con lo que hizo, si las cosas le hubiesen salido como las planeó?
¿Pretendía dejar a alguna de las dos plantada con el bolso en la mano?
¿Pretendía que nos crucemos y peleemos por él, lucha en el lodo mediante?
¿Pretendía un trío?
¿Pretendía humillar a alguna de las dos?

Por favor que alguien me devele esta incógnita porque espero no cruzarme al loco de la moto nunca más en mi vida

lunes, 12 de julio de 2010

Tragame tierra


Cuando tenía 13 o 14 años con la profesora de música del colegio y mis compañeros íbamos a ir a ver una obra al Teatro Colón. Una semana antes tuve anginas pero ya me sentía bien ese día y además hacía mas de 20 grados de calor porque empezaba la primavera.
El panorama pintaba genial y ya me había vestido apropiadamente para semejante evento, pero mi madre me interceptó en la puerta diciéndome que había estado enferma y no me iba a dejar salir tan "desabrigada". Pretendía que me ponga un jogging (porque el jean es frío y me iba a entrar fresco en las piernas), pullover de lana y una camperota enorme. Lloré, pataleé pero no hubo caso, o me vestía como a mi madre se le antojaba o no iba.
Fui así nomás, toda ridícula y como broche de oro mi vieja me encajó también una mochila descomunal que no me acuerdo qué contenía pero era "necesario". Mis compañeros estaban con su mejor ropa, en el teatro había hombres de traje y mujeres de vestido. Y yo como una trastornada ¡De jogging, campera y mochila en el Colón en primavera!.
Encima era tan boluda que ni se me ocurrió llevar ropa decente en la mochila y cambiarme en algún baño público (moraleja: aunque los seres sádicos están a la expectativa de cagarles la vida a los demás, a veces una es boluda porque se la busca)

lunes, 7 de diciembre de 2009

Me fastidian (VII)



Últimamente no me fastidiaban muchas cosas de manera excesiva, o probablemente andaba muy distraída, pero hoy mi fastidiómetro alcanzó una escala de 9 sobre 10 con un sólo hecho pelotudo, protagonizado por mí y por una pelotuda de tantas que andan sueltas por ahí impunemente.

Por si no lo saben, Señorita Bipolar trabaja alegremente en un hostel hablando idiomas extraños y sonriendo hasta para alcanzarle un vaso a alguien y obviamente con tanta gente que entra y sale siempre aparecen fieles especímenes de idiotez humana cosmopolita.
Resulta que aquí pulula por todas las instalaciones una gata gorda y medio insulsa llamada "Mochila" que me da pelota solamente cuando quiere que le de comida, pero como fiel adoradora de los animales que soy, le tengo un afecto inconmesurable (no sé exactamente qué significa eso, pero queda bien).
Recién mientras miraba "Ciega a citas" por internet en medio de una apacible noche -ya que hoy hay muy pocos huéspedes- sale de su habitación un monstruo fémino procedente de Brasil o Chile con una gran cara de culo (y gran cara, debido a su enorme cabeza) diciendo "Tengo un problema, soy alérgica a los gatos" mientras miraba a la pobre y hermosa Mochila con cara de espanto.
Mi única reacción fue la que vino a mi mente: decir "uhhh que mal" y seguir mirando el monitor, pero la idiota insistió en que le de una solución
Yo -"Ok, encierro a la gata en el bar y listo" [si total ahora te vas a dormir, estúpida]
Gorda fea -"Pero la tienen que mantener alejada de mi..."
Yo -"Por eso, la encierro en el bar" [si no entendés te lo digo en otro idioma, para hablar raro me pagan]
Gorda fea -"No se me tiene que ni acercar"
Yo -"Si la encierro en el bar no va a salir, además de día ni está en el hostel" [a ver...los felinos son mamíferos cuyo sistema de locomoción les permite acercarse a donde se les antoje sus cuatro patitas...o sea, cuando al león se le antoja aproximarse a la cebra ésta última no salta pidiendo al resto de las cebras que alejen al león sinó que huye sin chistar -ergo- hasta las cebras tienen mas sentido común que vos]
Gorda fea -"Le tenés que avisar a los demás que la mantengan alejada de mi, es responsabilidad tuya (¡en tono cuasi-amenazante!)
Yo -"Les aviso [Claaaaaaro, siendo las dos de la mañana voy enseguida a llamar por teléfono al dueño del hostel sin tener en cuenta que debe estar durmiendo o teniendo una vida -cosa que vos no tenés y se te nota- para decirle que una descerebrada que está pagando 7 miserables dólares la noche pretende que por poco sacrifiquemos a un animalito indefenso en nombre de su alergia psicológica]

A ver, antes de que algún alérgico salte a defender a esta tipa identificándose erróneamente: Entiendo que debe ser feo tenerle alergia a algo cotidiano, yo de hecho tengo una fobia muy ridícula a algo muy común que hay en casi todas las casas del planeta -y no voy a decir qué es- pero aun así me hago cargo de que el problema es mío, de que en la escala evolutiva humana no estoy en la cima precisamente, y trato de alejarme yo misma de "eso" o evitarlo. Si en vez de fobia directamente "eso" o cualquier otra cosa o hermoso ser vivo ronrroneante me causara alergia, preguntaría antes a cada lugar donde planeo ir, si mi objeto de horror se encuentra ahí, ya que no todos los hostels tienen un gato de mascota, ¿no?.

Por otro lado, no estoy haciendo una reflexión producto de mi estrambótica inteligencia: estoy diciendo algo de sentido común, instinto de supervivencia, pautas de convivencia básicas. Si algo inevitable de un lugar me molesta, colaboro con aportar una solución o simplemente me marcho en paz, NO le rompo las pelotas a todos los empleados para que estén atrás mío las 24 horas del día (y mucho menos haría sufrir a un animalito encerrándolo), y en el caso de me guste avasallar a la gente, me hago amiga de Paris Hilton y le pago mucho dinero a unos cuantos pelotudos para que me cumplan los caprichos sin decir ni mú.
Pero a los giles resentidos y con problemitas raros les encanta llamar la atención, aman molestar, hacen un culto a su ridiculez ¿por qué no hacen un aporte a la humanidad suicidándose en masa?
No, Nietzsche, la pifiaste con tu filosofía del Superhombre del futuro, acá lo que sobran son los "Infrahombres" (giles, bah...)




miércoles, 7 de octubre de 2009

Giles de la calle


Escena: Olivia y Srita. Bipolar caminando por las calles de San Cristóbal, Olivia devorándose media pizza adquirida en Ugi´s. A unos metros por la misma cuadra dos hippies con cara de rastafaris (o sea, de pajeros) haciéndose los que tocaban la guitarra en un escalón, Srita. Bipolar despidiendo rayos de desprecio hacia tales ejemplares, Olivia concentrada en su pizza.


Uno de los nabos: -Chicas, ¿tienen fuego?

Srita. Bipolar:
[pensando: que le diga que no, que le diga que no]

Olivia:
-rrrsí (debido a que tenía la boca llena)

Uno de los nabos:
-¿puedo sacarte un pucho también?...es que tengo una tuca allá (diciendo la palabra "tuca" con excesiva firmeza) y mejor si la prendo con un cigarro...(mientras, el otro nabo miraba con cara de boludo)

[¡Argggh! ¡esta gente siempre pero siempre tiene que sacar ventaja doble! manguear un cigarrillo con la excusa mas barata del mundo y de paso tratar de tentar a las hembras con un porrito para ver si las boludas les hacen compañía, ¡por favor! preferiría comer mondongo con la mano y escoltada por la Tota Santillán, gil]


Olivia: (dándole el cigarrillo con cierto fastidio, sin omitir palabra, deglutiendo el enorme bolo alimenticio)

Uno de los nabos: (en un patético intento de entablar conversación ya que la burda técnica del porrito no le funcionó) -¿vienen de la facultad de psicología?

[¡claaaaro! como Olivia estaba vestida de colores llamativos por consiguiente estudia psicología, claro...ni un primate de la selva amazónica tendría un razonamiento tan básico como el de este salame]


Olivia: (expresando un "no" con un movimiento de su cabeza, ya que había introducido más pizza en su boca)

Uno de los nabos:
Chauuuuu

Olivia y Srita. Bipolar:
(silencio)

Srita. Bipolar:
-tengo que postear esto en mi blog...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Giles de la noche


Tres ejemplos por los cuales no soy muy aficionada a salir e interactuar con lo que se supone que se denomina "gente":

Año 1998, cumpleaños de 15 :
Había caído con unas amigas al cumpleaños de 15 de una amiga de ellas a la cual no conocía, y del resto no conocía a nadie ni de vista, y eso que cursábamos en el mismo colegio.
me aburría,
no había alcohol,
lo único que escuchaba en ese entonces era grunge y ahí lo único que pasaban era cumbia.
Un pibe mas feo que un cuco recién levantado de la siesta se me puso a hablar y yo lo escuchaba -puesto a que prefería escuchar su chamuyo antes que la cumbiancha- y luego de unas horas el hermano de mis amigas nos llevó a todos en auto para depositarnos a cada uno en nuestros hogares (el cuco también iba). Mi casa fue el primer destino.
Un par de días después mi padre, con cara de afligido, me notificó que tenía una carta en el buzón dirigida a mi nombre...sí una carta, una epístola, en esos años nadie usaba el e-mail para comunicarse. Encima la había abierto y leído.
Se trataba de una hoja tamaño A4 que constaba de una asombrosa sanata de sandeces tipo "apenas te vi me enamoré, sos hermosa, te amo bla bla" y firmado..."El Cuco" (obviamente no se llamaba así, aunque hubiese sido coherente para advertir al mundo de su fealdad). Fuckin´shit, encima mis padres -a juzgar por sus caras- estaban maquinando seguramente con que yo andaba seduciendo sátiros por ahí (son las personas mas alarmistas que conozco).
A la semana, en clase de historia la profesora delante de todos mis compañeros me comunica que El Cuco era alumno suyo y le pidió que me dijera que estaba enamorado de mí (¿acaso se habrá pensado que su carta se la comió mi perro?). Mis compañeros se me cagaron de risa...y nunca mas asistí a una fiesta de 15


Año 2001, fiesta berreta de hippies sin sentido alguno:
Con mi grupo de amigas de ese entonces siempre salíamos a donde a Lu se le cantaba, ya que nos daba cosa que fuese la única "soltera" de todas y no nos costaba nada dirigirnos hacia los lugares que frecuentaban sus especímenes favoritos (hippies olorosos en su mayoría).
El repertorio era siempre el mismo: Manu Chao y Kusturika...ok, es movediza la música, pero ¡horas y horas de lo mismo!, al rato todas nos sentábamos donde podíamos mientras Lu seguía bailando como enajenada tratando de levantarse un chongo. En eso se nos acercan unos flacos que hablaban raro tratando de establecer comunicación, eran chilenos y la verdad que entiendo mas japonés que ese tipo de castellano...¿como diablos puede ser que exista una variante de nuestro idioma compuesto en un 80% por la letra "I"? "Holaiiiii como andaiiiii". Loco, supuestamente leen los mismos libros que acá, aprenden las mismas reglas gramaticales que acá, en la primaria escriben el mismo "eme-a-má" que nosotros y aun así veo que sus bocas emiten sonidos pero no entramos en el mismo canal comunicacional, ¡me irritan!. Uno se me puso denso y le dije "flaco, disculpá pero no entiendo una mierda de tu idioma" ¡Para qué! Al tipo se le inyectaron los ojos en sangre, sacó su nacionalismo de adentro, infló el pecho y
comenzó a gritarme "¡Nazi, nazi!" mientras me señalaba con el dedo ante las miradas atónitas de todos los hippies. Con mis amigas le decíamos "shhhh callate" y mas le decíamos, mas se enloquecía "¡Discriminación! ¡Nazi!". Nos tuvimos que ir...


Fin de semana pasado, Salón Pueyrredón:
Todo transcurría con normalidad, estábamos ahí con Caro y nos encontramos a un pibe que conocíamos. Bailamos, la música zafaba y yo ya me estaba percatando que dos giles nos miraban (dicho sea de paso aseveré su nivel de idiotez a priori por el hecho de que ambos usaban lustrosísimos mocasines con una vestimenta que no tenía nada que ver, en un lugar que no tenía nada que ver). El impulso sociabilístico y desinteresado de Caro la llevó de repente a entablar conversación con ellos y volvió lo mas feliz contándome que le habían dicho que mas que "una chica de provincia" parecía una "porteña agrandada"...así que cuando uno de ellos -que era flacucho con cara de pajarraco- se me acercó a hablarme, le dije

Yo: -ahhh qué feo lo que dicen de mi amiga eh (tengo que aprender a no hablar con ningún desconocido, menos si usa mocasines)
Pajarón: -jaja nahhh (haciéndose el cheronca) lo que pasa es que cuando la gente de provincia viene a la capital empieza a actuar exageradamente (WTF????)
Yo: -chabón, yo también soy de provincia y te aseguro que la tienen mas clara que muchos giles de acá

Entendió el mensaje y se retiró, pero esto no termina acá...
Como una hora después me volvió a merodear y a hablarme mientras yo bailaba y no le daba pelota, hasta que empezó a contarme algo de la historia de Irlanda y ahí paré la oreja porque no podía creer la sarta de falacias que contenía su relato digno de folleto de San Patricio leído en plena borrachera (gracias, Juan), entonces lo corregí y quise instruirlo un poco sobre los acontecimientos de dicho país, pero no...de una manera muy parecida a mi relato anterior, el tipo se transformó en Mr. Hyde y me gritó:

Pajarón: -¡¡¡¡¡Qué idiotaaaa que sos!!!!!!
Yo: (con cara de emoticón asombrado) -cheee, pará flaco, no me grites...
Pajarón: -ay, no te estoy gritando, mi amor (¿ehhhh? ¿mi amor?)
Yo: (con mi mejor cara de asco) -no soy tu amor, gil
Pajarón: -estúpida, sos preciosa pero sos tan ignorante que vos tampoco podrias ser mi amor, es mas, vos te enamorarías de mí (jaja, contate otro, papafrita)

Ahí tuve un estallido incontenible de sincera risa, le miraba la cara de plumífero furioso y trataba de relacionar semejante mamarracho con alguna idea de amor y me era imposible, lo cual me provocaba mas gracia. Con su soberbia derrotada, se retiró de escena pero yo ya estaba aburrida, era tarde y me quería ir por lo cual me acerqué a Caro para comunicárselo. Estaba haciendo sociales con el otro impresentable, el cual también se enojó al escuchar que nos estábamos por ir y se puso pesado. Y por detrás me apareció nuevamente el plumífero resentido diciéndome "tarada, estúpida" mientras yo trataba de conversar con mi amiga. A la misma vez que empujaba al idiota, Caro le dio una cachetada al otro idiota (le había dicho que antes de irse "la iba a partir contra el sillón") y nos fuimos.

A partir de ahora voy a llevar gas pimienta para rociar al primer mamotreto que diga giladas y chau pichi, me hartaron...

miércoles, 19 de agosto de 2009

Locos por el fútbol


Considerando que mi post anterior -en el cual hablé de algo mas o menos en serio- al parecer generó poco y nada de interés en la vida de los transeúntes de los blogs, procederé a relatar alguna boludez a ver si así consigo arengar a las masas:

A principios de siglo (o sea, año 2000) empezaba a salir con Fernández, con el cual estuve durante los cinco años sucesivos en los cuales todo se fue yendo progresivamente al cuerno derivando mucho tiempo después en esto.
El muchacho en cuestión padecía de dos males principales que podrían haber sido virtudes si no fuese porque los padecía en exceso:
- Tenía un carácter de mierda
- Era loco por River Plate

Una noche se me ocurrió ir a su casa (era la tercera o cuarta vez que iba a su morada, hacía poco que lo conocía) justo cuando estaba terminando un partido así como re importante (copa libertadores o algun otro torneo sin sentido) en el cual River había perdido alevosamente. Desde ya el hecho de que me haya abierto la puerta su hermano -que era de Independiente- en vez de él, vaticinaba que algo raro estaba a punto de suceder...
Lo encontré en el living, de pie, delante del televisor, con sus ojos sumidos en el vacío y los puños apretados...saludarlo fue casi como saludar al aire. Acto seguido se retiró de la habitación, lo cual me hizo suponer que había ido al baño o algo así pero no, demoraba demasiado tiempo así que decidí buscarlo por toda la casa (que era bastante grande).
Al llegar a la cocina coméncé a escuchar fuertes ruidos que provenían del jardín, así que salí afuera movida por la curiosidad ¿y qué me encontré? ¡al que era el príncipe azul de mi tierna adolescencia revoleando y pateando reposeras como un psicótico en pleno ataque de desenfreno! Lo mejor de todo fue que llegué justo a tiempo para presenciar una escena casi tan grotesca como los papelones en la vía pública que suele hacer mi vieja cada tanto: en medio de la enajenación del muchacho justo a la Chancha -su pequeña perrita salchicha ciega de un ojo- se le ocurrió pasar por ahí lo mas campante y la ligó...el cavernícola la levantó del suelo y la revoleó por el aire, haciéndola aterrizar dentro de la pileta pelopincho ¡pobre animalito, quedó nadando al mejor "estilo perrito" sin tener la culpa de nada!.
A causa de ésto pegué un grito (él no me había visto hasta ese momento), entonces Fernández giró hacia mí y con los ojos inyectados en sangre y haciendo movimientos raros con los brazos comenzó a emitir unos ruidos guturales tipo "arrrrghhfffssskkk"...por favor imaginen la escena...ese era mi novio.
Espantada me retiré de la vivienda y me tomé un remís hasta mi casa. Para mí eso significaba una ruptura definitiva, tenía miedo de que algún día me pegue o algo así, lógico. Pero no, al rato me llamó por teléfono preguntándome por qué me había ido y llorando le corté varias veces hasta que al día siguiente me pidió perdón y aflojé...aflojé durante cinco años mas...en los cuales por suerte jamás emitió ningún acto de violencia hacia mi persona pero se la pasó pateando árboles, estrellando vasos y espejitos contra la pared y gritándole a las mascotas.

Tras la ruptura definitiva de esa relación había quedado traumada con respecto al fútbol y lo primero que hice fue salir siempre con chicos a los cuales no les gustaba dicho deporte, por lo cual también me traumé y llegué finalmente a esta sana conclusión: "El fútbol es un deporte estúpido que consiste en varios tipos corriendo una pelota y unos cuantos giles que los miran y sin ningún motivo aparente se emocionan y arengan por un equipo cual enajenados...pero los que no lo miran son todos putos"

lunes, 10 de agosto de 2009

La odisea continúa


¿Creían que el terror terminaba con una dolorosa extracción sin anestesia? Pues no, la cosa siguió así:
Esa noche y el día siguiente sucedieron con una aparente recuperación mediante antibióticos y analgésicos que calmaban un poco pero ni una milésima parte de lo suficiente, a lo cual se sumó unas líneas de fiebre que me llevaron a recurrir nuevamente al consultorio del terror para que alguien solucione o me explique o algo. Me atendió esta vez una odontóloga y efectivamente encontró infección porque según su criterio el dentista-carnicero tendría que haberme dado otra puntada más, pero sostenía que el hecho de que no me haya hecho mucho efecto la anestesia es algo raro pero que a veces pasa. Embebió una gasa en una solución amarillo fosforescente con gusto a diablos y la insertó bien adentro de mi encía, hasta el hueso -cosa que no me dolía pero me generaba una extraña molestia- y supuestamente dos días después debía volver para que me la cambie y santo remedio. Pero no.
Veinticuatro horas después amanecí con un dolor insoportable y sorda de un oído, corrí a mirarme al espejo y no solo la gasa se había salido sino que sobre mi encía asomaban huesos. Velozmente volví al lugar para que me reparen, me maten o para matarlos y ahí es cuando me topé con la recepcionista mas estúpida del mundo. "¿Huesos? ay nena, eso es imposible, deben ser encías duras". Maldigo que no podía hablar mucho ni tenía fuerzas como para pegarle una merecida piña a la vaca ojerosa bruta a la cual le estaban pagando un sueldo para llevarme a máximos niveles de irritación, lo único que pude hacer fue exhortarla a que inmediatamente me atienda alguien, cosa que hizo mirando para arriba como si yo estuviese loca.
Finalmente otra dentista me mira la boca y me dice lo más tranquila "ah si, tenés el maxilar expuesto" ah si, el cielo es azul, el pasto es verde y yo tengo el maxilar expuesto y la vida sigue con normalidad...casi lloro, pero me la banqué y me sometí a la solución. Nuevamente anestesia (que esta vez me hizo efecto lo mas bien...), apertura de las heridas semi cicatrizadas, carnicería y a limar el maxilar con el torno y una especie de mini-espátula, al son del "crac-crac" que hacían mis huesecitos al partirse.
Fui hacia mi casa con media cara hinchada como Quico mientras me chorreaba sangre y la gente me miraba con expresión bovina y decidí dirigirme a la guardia de un hospital para tener otra opinión y que de paso me dijeran si lo que me habían hecho era mala praxis o mala suerte. Me acompañó Juanito (que me acompañó en todo momento aunque haya dicho en el post anterior que no me dio bola, je) y nos clavamos como una hora en la guardia hasta que me atendieron y explayé todo mi relato con lujo de detalles para obtener el veredicto final: "Te hicieron bien las cosas, se te complicó la recuperación pero es normal que pase", lo cual me generó alivio por un lado aunque por otro lado tuve que despedirme de la idea de ganarle juicio al dentista y terminar conduciendo una ferrari con Oggi Junco de acompañante (y con media cara menos, onda mutante).
Hoy tengo dentista de nuevo y si bien sigue doliendo como el demonio al menos puedo consumir alimentos casi sólidos y en vez de tener en la boca un hoyo donde asoman huesos, tengo una baba viscosa que supongo que me está cicatrizando o algo.
También me pasó que comré pilas para la cámara en el supermercado chino y vinieron falladas, y el chino malo con campera de cuero no me las quería cambiar por nada del mundo como si por los seis pesos que me salieron, él pudiese comprarse arroz de por vida. De tanto insistirle me las cambió pero le dolió en lo mas recóndito de sus sentimientos -o lo que debe ser "sentimientos" para un chino malévolo-. Ahora cada vez que voy me mira de reojo, no vaya a ser que le afane un pan lactal.

martes, 4 de agosto de 2009

Premio a odisea del año


Hacía un tiempo me había hecho un tratamiento de conducto y debido a que mis muelas son una caca y mi inconsciente es tan hijo de puta que me hace chillar los dientes mientras duermo, se me infectó.
En un principio iba a ir al hospital de odontología, después de todo, ya he tenido dos extracciones antes y sabía que no era nada tan terrible y podría hacerlo en un lugar público perfectamente, pero me hinchó un poco las pelotas eso de andar esperando número para el diagnóstico, hacer cola desde la madrugada para turno y todo ese martirio burocrático totalmente al pedo (que estoy segura de que está hecho así a propósito por cuestiones de lucha de poderes, pero esa es sólo una teoría conspirativa mia que no viene al caso), así que un día paseando por mi barrio vi un centro de salud bucal y entré a ver qué onda. El ambiente era tan cálido y me atendieron tan bien que decidí sacar turno para realizarme la extracción al día siguiente. Después de todo soy la reina de Inglaterra y merezco trato como tal...Error.
Llegué, me acomodé en el hermoso consultorio blanco Ala con su sillón de dentista cool y luces bonitas y el simpátiquísimo señor dentista comenzó a aplicarme anestesia con la delicadeza de una princesa. Pasa un rato:
-¿Se te durmió?"
-No
Pasa otro rato:
-¿Ahora debés tener toda la boca dormidita no?
-Ehmm...no...
Pasan como 20 minutos:
-¿Y hora?
-apenitas, solo un poco (algo andaba mal)
Entonces el señor procedió a aplicarme mas anestesia, pasándose incluso de la cantidad correspondiente a mi peso y estatura. Al rato:
-Con esto ya debés andar mas que bien
agarró la pinza y procedió a forcejear, sentí cómo se aflojaba y elevaba unos milímetros hasta que ¡Arrrghhhhhhhhhh! el dolor físico mas grande del mundo imposible de imaginar para mi hasta ese momento invadió todo mi ser abruptamente. Anteriormente me he sacado muelas, me ha dolido y mucho, pero esto fue algo que no me alcanzan las palabras para describirlo, una milésima de segundo más que soportaba ese dolor y me desmayaba, esa era la sensación.
Lo peor fue que ese señor que me estaba abriendo las puertas del infierno, que había estudiado una carrera y tenía un consultorio todo lindo, que me había dejado hasta ese momento la mitad de mis raíces a la interperie, se puso pálido como Marilyn Manson y no sabía qué carajo hacer ante semejante situación.
-No sé qué hacer, si te pongo mas anestesia para terminar es muy peligroso porque ya te puse más de lo que puedo...te podría recetar un medicamento para que compres ahora así no se te inflama y te venís mañana de nuevo y probamos de nuevo con la anestesia...no entiendo por qué no te hace efecto...es la primera vez que pasa...-
Whatttttttttttttttttttttt?????????????? Hijo de remil putas culeadas por la Tota Santillán! ¡¿Me ibas a dejar que me vaya a mi casa con la mitad de las raíces de mi muela al aire, la puta que te parió?! ¡¿Encima para volver a aplicarme la anestesia como el culo al día siguiente?!
Empecé a tener palpitaciones, tuve mucho miedo...se me venían a la cabeza imágenes de la película "Saw" por momentos, la desesperación... Luego de insultar al incompetente tomé la única decisión que podía:
-Prefiero que me la saques sin anestesia antes que irme con las raíces al aire, me la banco-
Bueno, el resto de las tres horas que acontecieron posteriormente de hecho, fueron como "Saw" pero en la vida real. Una carnicería de dolor que me llevaba a largar terribles aullidos y dar patadas al aire mientras el incompetente sudaba la gota gorda. Prueben ustedes lectores ir a sacarse una muela sin anestesia y solo así comprenderán el martirio que pasé...
Tan fuckin´vulnerable me sentí que pedí que llamen a mi papá, definitivamente quebré y no solo físicamente. Yo que siempre me las arreglo para todo y minimizo mis problemas (ante los demás) me sentí super frágil y quería a mi mamá y mi papá, de los cuales solo mi papá podría venir porque estaba trabajando cerca. Me imaginé que podríamos comer helado juntos y que se quedara a cuidarme esa noche y me hiciera chistes malos como a veces suele hacer. Pero no.
Vino a buscarme, pero todo fastidiado, suspirando. Ni me miraba, se quería ir. Vino un rato a mi casa y se puso a criticar que el balcón estaba desordenado y que con ese desorden yo debía ser una infeliz. Prácticamente lo eché y no opuso resistencia, se hizo el desentendido y se marchó. Y estoy llorando re fuerte hace horas por eso, y porque me duele la herida también aunque haya tomado un montón de pastillas e incluso haya ido a la farmacia a que me pinchen el culo con un antiinflamatorio.
Encima el flaco con el que ando no me dio mucha bola al respecto y no sé que pensar así que pensaré mañana porque hoy estoy enloquecida en serio y encima con un dolor del diablo y dos traumas más gratis (el recuerdo del dolor infernal y el desprecio de mi padre...ahhh parece el título de una novela mexicana berreta).
Definitivamente el peor día del año y no sé si de mi vida...y aún no sé qué consecuencias acarreará.
Y olvidé mencionar que el señor de la farmacia que me pinchó el upite juro que lo disfrutaba y me daba palmaditas en la cola onda video porno.

jueves, 23 de julio de 2009

La suegra del terror


Se terminaban los 90´s y la bipolar autora de este espacio a su vez terminaba el colegio y empezaba a salir con El Rollinga. La cosa empezó muy adolescente pero se iba poniendo cada vez mas seria con el correr de los días, hasta que un buen día el susodicho me invitó a su casa.

Ya me habían advertido que mi festejante tenía una madre terrible que generaba terror y terminaba traumando a todas las jovencitas que tuvieron la desgracia de noviar con alguno de sus descendientes, pero me armé de valor y además recolecté datos del perfil psicológico de esa señora: el padre de sus hijos luego de llenarla de cuernos se fue a Europa de partuza para no volver nunca más y luego de unos años de duelo, cuando al fin Doña Zulema (sí, ese era su nombre...no queda mucho espacio a la imaginación) pudo afianzarse con una nueva pareja...lo encontró un día en la cama con su propia hermana (de ella). "Pobre mujer" me dije para mí misma "seguro que está muy dolida y en el fondo es buena...si su hijo es un pan de Dios". Error.

Llegamos al departamento donde vivían y lo primero que vi fueron crucifijos e ilustraciones de Jebús por todos lados...ya se me empezaba a helar la sangre. Ahí, justito en el medio del recibidor se encontraba la bruja poseedora del rictus mas amargo que vi en mi vida pero sin embargo esbozaba una gran sonrisa (que con el correr de las horas comprendí que era una sonrisa sádica). Luego de las respectivas presentaciones Doña Zulema le dijo a su rollinga pichón que vaya a comprar unas empanadas, a lo cual éste dijo que no y yo sin entender el por qué de esa negativa...acto seguido, la amarga expresión de la señora se tornó siniestra y prácticamente ordenó a su hijo a que fuera. El Rollinga me llevó unos segundos a otra habitación (a todo esto, yo desconcertadísima) y me dijo "mamá te va a hacer unas preguntas incómodas, piloteala vos" y antes de que yo pudiera decir nada, él ya había salido al exterior y la señora me llamaba diabólicamente "señorita bipolaaar, vení que quiero hablar con voooos". Fui temblando y me senté a su lado sin mirarla a la cara, solo se escuchaba su pesada respiración. Comenzó indagándome sobre mi familia (hasta me preguntó cuánto cobraba mi papá la muy descarada) y terminó preguntándome si yo era virgen (en un tono intimidante que no admitía un "no" como respuesta). Por suerte El Rollinga entró corriendo a la casa en ese mismo instante (y todo transpirado, pobrecito, seguro fue y volvió corriendo) y zafé de responder...quizás no vivía para contarlo...

En total fui tres veces a esa morada del terror y siempre aconteció algo: la segunda vez era un sábado a la noche y Doña Zulema se fue a bailar (a pesar de que parecía una momia añeja no era tan mayor), entonces El Rollinga sin darse cuenta -o inconscientemente- dejó la puerta con traba y nos quedamos plácidamente dormidos. A eso de las cinco de la mañana de repente empiezo a escuchar golpes y gritos desgarradores...¡la bruja se había quedado afuera de su propia casa!. Su pobre hijo corrió aterrorizado a abrirle y yo me encerré con llave en su habitación. Tenía miedo en serio de que esa mujer en pleno arranque psicótico me asesine (que pague el pato su hijo en todo caso, che). Desde allí escuchaba que la señora revoleaba objetos y gritaba "¡hijos de puta! ¡me lo hicieron a propósito!" y de repente no se escuchó mas nada...no pude pegar un ojo en toda la noche y a la mañana siguiente Doña Zulema estaba lo mas bien como si no hubiese pasado nada.

La tercera fue la vencida: era plena época de elecciones en provincia y yo encabronada porque estaba en mi auge hippie comunista y era menor como para votar. Llego a la morada de Nosferatu y lo primero que veo es un poster gigante de la cara de Duhalde sostenido por Doña Zulema (no sé realmente quien de los dos era mas siniestro). Impulsiva pero amablemente atino a decir "Zulema, ¿qué hace usted con eso?" a lo cual la señora responde con una catarata de sandeces y termina gritando enajenada (yo calladita la boca a todo esto) "¡Vos porque sos una pendeja boluda que no entiende nada!". Inmediatamente se me fue todo el miedo que le tenía a esa mujer, ya que fui consciente de que esa iba a ser la última vez que pisaba ese ¿hogar?. "Váyase a la mierda" fue mi saludo de despedida y enfilé derechito hacia la parada de colectivo. Y El Rollinga que me corría detrás lagrimeando pobrecito...lástima, era buen chico y se merecía una madre un poco menos anormal.

martes, 21 de julio de 2009

Mañana de perros


Me despierto con el gato haciéndome ese ronrroneo molesto que me hace en el oído cuando clama que le llene el plato de comida (¿pero que siempre te tenés que quedar sin comida cuando estoy durmiendo?), acto seguido una catarata de estornudos invaden mi ser, ¡justo hoy me vengo a resfriar!.
Me levanto y me percato de que afuera hay una terrible tormenta y todo está húmedo. La lluvia no es bonita, odio que llueva. La lluvia no es para hacer cucharita ni pensar en cosas elevadas, es fastidiosa, es el castigo de dios por nuestros pecados, es el agua demoníaca que inunda a la gente en algunos lugares.
Para colmo de males esta semana se estuvieron haciendo "reparaciones" en el techo del edificio (traducción: el consorcio decidió sacar el alero hecho mierda que había sobre las puertas de los departamentos que dan al patio y reemplazarlo por otro...cosa totalmente al pedo teniendo en cuenta que es evidente que hay otras millones de cosas mucho mas importantes para hacer) y andá a saber qué pedazo de madera o qué removió el idiota que se encarga de la obra, que la parte del techo de mi cocina que da justo debajo del trozo de alero en reparación se empezó a inundar. Ergo, mi cocina es una pileta de natación en este instante.
Decido resistir y poner la pava para tomar unos mates...pongo la pava y cuando quiero llenar el mate con yerba ¡oh! ni el mate ni la bombilla están donde deberían estar...mi concubina lo tiene secuestrado en su habitación mientras duerme plácidamente y no da para entrar a sacarlo de allí porque no está sola.
A ver, concu querida: ya he dicho que siempre antes de dormirte debes llevar el mate a la cocina. El mate es sagrado, con el mate no se jode (y aprovecho a decirlo de esta forma por este medio porque cuando te levantes y vea tu carita no voy a poder decirlo con la cara de culo que tengo en este momento porque cuando te veo me acuerdo de que te quiero mucho y todo eso).
Esto no termina acá, me dispongo a poner orden en la cocina, remojando los pocos repasadores que hay dentro del mar de agua y lavando los paltos, pero...¡catástrofe!. Una enorme (no exagero) cucaracha ha tomado posesión de la pileta...cucarachas en verano vaya y pase ¿pero en invierno? ¿justo hoy que tengo un mal humor de perros? ¿de donde diablos salió ese demonio alado?. Le tiré raid y la maté, pero sigue yaciendo en la pileta porque intenté sacar su cadáver de ahi y me dio arcadas. Las cucarachas me dan tanta repulsión que apenas puedo barrerlas cuando están en el piso, pero de la pileta no queda otra que retirarla con un papel o bolsa en la mano y sentir su anatomía crujiendo...prefiero esperar a que se levanten mi concu y su señor novio para que realicen semejante proeza épica.
A todo esto sigo estornudando y creo que estoy levantando fiebre y se me acabaron los analgésicos.
Y mi amiga hippie zen anoche me avisó que hoy se iba a dar una vuelta por mi casa pero no me está respondiendo a qué hora va a pasar ni nada (o sea, esta tarde cuando esté en el Coto, haciendo una cola de 45 personas que pagan todas con tarjeta de crédito en horario pico, la muy hippie me va a enviar un mensaje del estilo "estoy en la puerta de tu casa tocando timbre" y por mas que le explique que tengo para rato en el super y que se venga ella hasta allí, no va a entender nada y va a emprender retirada hacia su casa en la loma del ojete).
Listo, se me tapó la nariz. Y sigue lloviendo como el diablo.

lunes, 6 de julio de 2009

Anécdota loser


Erase una vez, hace muchos muchos años (por suerte) la creadora de este espacio había terminado una relación larguísima y se disponía a recuperarse saliendo con sus amigas y todo eso, pero a causa de alguna maldición justo todas sus amigas se pusieron de novias al mismo tiempo y la pobre señorita bipolar se empezó a sentir mas sola que un perro solitario (?) así que ¿qué hizo? se agarró al primer lastre que encontró, obvio.

[Basta de hablar en tercera persona, pongo primera a partir de ahora]

Al principio la cosa pintaba bonita, el energúmeno no era una cosa que me recontra gustara pero me atraía por su gran seguridad en sí mismo...¡error!...poco a poco fui descubriendo que el tipo era tan inseguro que hasta se veía a sí mismo como alguien bien feo (tan mal no estaba, eh) y yo como necesitaba ocupar mi tiempo en alguna misión (y era medio pelotuda) me encargué de elogiarlo y remarle la autoestima.
Como es de suponer el papanatas se sintió tan bien que de un día para el otro me puso el rótulo de "novia" al mismo tiempo que yo me ponía cada vez mas nerviosa, pues la idea no me gustaba nada. Y encima que andaba alterada se le dio por hablarme todo el maldito tiempo de la gorda cumbianchera de su ex novia (no lo digo de resentida, la señorita era de hecho gorda, muy gorda y le gustaba la cumbia).
Decidí abortar la misión y sentarme a hablar con él para darle el corte final a esa fantochada. Tres días de mi valiosa vida desperdicié en ensayar un discurso que suene lo menos doloroso posible (en esas épocas me daba "cosita" lastimar a la gente) seleccionando las palabras indicadas una a una, ¡hasta ensayé un tono de voz amable, qué horror!.
Llegado el día esperado, el deforme entró a mi casa y ni había terminado de decir "hola" que, acto seguido, me lanzó un "no quiero estar mas con vos". Whattttttttt????!!! Sí, me ganó de mano, lo cual en vez del fastidio que sentí hubiese sentido alivio si no fuese por la manera fría y despreocupada en la cual me lo comunicó. Pero esto no fue lo peor.
A los pocos segundos agregó (palabras literales) "Igual me pone contento haber sido yo el que corta con una chica linda como vos, je"
O sea...o sea...arrrrghhh!!! ¿Qué fui? ¡un maldito catalizador de autoestima fui! ¡Una madre Teresa del boludo número uno del ranking! ¡La ganadora de los premios Corky 2005, la musa inspiradora del tema "Loser" de Beck! La...
Ahí es cuando le revoleé una taza que tenía a mano con la desgracia de que la esquivó y se estrelló contra la pared (al final nunca le pude pegar a nadie, que lo parió).
Casi un año después me lo crucé en un festival punk, había vuelto con la gorda cumbianchera, y él para combinar había ganado como quince kilos mas de panza y encima usaba unos anteojos espantosos. Me miraba con cara de carnero degollado.
En un momento fui al baño y al salir me interceptó en la puerta "¿podemos hablar porfa?" ni me gasté en decirle "no" y emprendí retirada...vaya a saber la sandez que tendría para decirme...

jueves, 2 de julio de 2009

Diálogos que no me gustan I


Escenario: estación de Flores volviendo de la psicóloga cuando atendía en Flores. Con un sueño de la hostia y el puto sol que me daba en los ojos y hacía que el rimmel de las pestañas se me derritiera y entrara en mis ojitos. Una señora (no anciana, simplemente señora) se me sienta al lado.

Señora con ganas de hablar: ¿Por qué estás llorando?
Yo: no estoy llorando (y si lo estuviese no tenés por qué saber el motivo, papanatas)
Señora con ganas de hablar: ahhhh pero estás triste...
Yo: no, nada que ver (fingiendo una sonrisa para que se deje de romper las pelotas)
[Silencio]
Señora con ganas de hablar: ¿a qué colegio vas?
Yo: (molesta pero súbitamente halagada) hace tiempo que no voy al colegio
Señora con ganas de hablar: ¿No? Parecés de 17 ¿cuántos años tenés, 20?
Yo: 27 (espero que con esto se me quede mirando la cara un rato y deje de hablar)
Señora con ganas de hablar: ahhhhh qué increíble. Debés parecer mas jovencita porque no tenés hijos ¿no?
Yo: ajam (¿será raptora de niños?)
Señora con ganas de hablar: ¿casada tampoco estás?
Yo: No (¿o lesbiana?)
Señora con ganas de hablar: ay mejor, nena ¡nunca te cases!
Yo: ja ja (uhhh una malco)

Viene el tren, me aproximo a la puerta y la señora acercándose como para subir al mismo vagón pero apenas se abren las puertas enfilo rapidito hacia el otro vagón, a ver si después me tenía que comer el relato del fracaso matrimonial de la señora...

Escenario: Primer año en la facultad de Artes. Reunión de profesores y alumnos para cambiar el plan de estudios.

Profesor: Antes que nada, ¿Qué proponen ustedes para cambiar este nefasto plan de estudios?
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡Para eso hay que ver el fondo del asunto! [haciéndose el enérgico y mirando de reojo a su club de fans de minitas]
Profesor: ehmm...bueno...pero ¿qué querés decir con eso? [con cara de saber la que se le venía]
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡Que el problema no es el plan de estudios, el problema es el plan educativo del país!
Profesor: a ver...todo el país está mal, pero esta facultad puntualmente posee un plan de estudios peor que el de otras facultades y...
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡No sea ciego! ¡Si no se cambia el capitalismo de fondo no se llega a ningún lado!
[a todo esto sus fans estaban embelesadas como si escucharan a Mahoma el Profeta y todos los demás compartíamos nuestro fastidio telepáticamente]
Profesor: no, no entendés...estamos hablando de otra cosa...
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡Propongo que ahora mismo vayamos todos a marchar al ministerio de educación! [levantando el puño como Superman en las películas viejas para salir "volando"]
Punk con cara de malo: ¡¡¡La concha de tu madre hippie de mierda!!! [levantándose de su asiento y aproximando su cara a dos centímetros de la del militante molesto]
¡¡¡Si no te callás te cago a piñas la puta que te remil parió!!!!
[La reunión siguió con normalidad y el mamerto hippie militante de algún partido se quedó calladito y mirando con soberbia al punk con cara de malo...cuando él no lo veía, obvio]

domingo, 28 de junio de 2009

Honrarás a tu padre y a tu madre


Papis ¡gracias por existir!

Sus peleas son de lo mejor, los amo


Madre: ¿te fijaste si el bar estaba abierto?
Padre: uh, no me fijé. Iba charlando con Carlitos
Madre: ahhhh cuando hablás no te funcionan los ojos...


Madre: ¿Qué mirás? ¿tengo monos en la cara?
Padre: tenés una miga en la cara
Madre: si tengo una hormiga puedo tener un hormiguero
Padre: una miga, no hormiga
Madre: andá a la mierda


Padre: mi compañera del trabajo es una señora muy mona...
[silencio]
Padre: es tan elegante, habla con tanta propiedad...
[silencio]
Padre: y además tiene tanto...
[terrible golpe súbito y seco en la mesada de madera]
Madre: ¡¡¡Basta!!! ¡¡¡Sabés que soy celosa!!!


El que no adivina a quién salí es un papanatas.

sábado, 13 de junio de 2009

Del asado y sus peripecias


Bajé corriendo al supermercado chino de al lado, como todas las mañanas (mediodías, bah), en pleno frenesí por comprar algo para devorar como desayuno. Llené una bolsita con pan (sí, ese que seguro lo manosea toda la cuadra pero ´ta barato) y me encontré con que tenía que pedirle al carnicero que me la pese porque el honorable trasero amarillo de la china hoy no se dignaba a desprenderse de su asiento para caminar hasta el sector "almacén".
Obviamente delante mío había alguien, y no pesando su pancito como yo sino analizando detenidamente la anatomía de aquel animal forrado de cuero mejor conocido como "vaca". Sí, delante mío estaba la versión de Guillermo Francella pero veinte años mas joven, y no me refiero a que tenía bigotes ni nada de eso sino que tenía la típica cara de "yo ser argentino, yo comer asadito". Y como precisamente, el asado era evidente que se trataba de su perdición póstuma, se tomaba varios de mis valiosos segundos para pensar en qué partes del pobre cadáver bovino llevar a su mesa de clase media.
¡No, no soy vegetariana! ni siquiera me dan un poco de lástima los animales "comestibles", sino que detesto los rituales, sobre todo cuando una familia o un grupete de amigotes goma los llevan a cabo, sobre todo cuando cada uno de los integrantes tiene un rol bien marcado y sobre todo cuando dicho ritual se basa en algo ficticio -es decir- el asado es carne con gusto a carne y condimentado apenas con un poco de sal gruesa...¿dónde tiene el sabor? ¡Despertad, argentina! ese cacho de carne al cual adoran como si fuese el manto sagrado de Jebús, tiene poco y nada de gusto. Y no sólo eso, sino que es incómodo para cortar y masticar...tiene pedacitos de cosas chiclosas por todos lados (ya sé que el vacío tiene menos, y si es de buena calidad menos todavía...pero tiene, y mucho) y huesos que nadie come salvo el perro de la casa si es que lo hay, pero que tienen valor monetario a la hora de garpar.
Lo que más me repugna de dicho ritual carnívoro es que ya esté implícito que hay que comer mas de lo que el estómago soporta. Calculo que el 95% de las personas ya deben sentirse muy llenas con el chori de entrada (y más si se trata de choripán) y el primer trocito de asado. Pero no, como si se tratara de una tarea de vida o muerte someten su voluntad a deglutir dos chorizos o más y todos los cortes de asado posteriores que el señor con cara de contento ofrezca, todo esto acompañado con abundantes cantidades de vino tinto y ensalada. Otra cosa que me irrita al respecto:¿por qué son las mujeres -y no cualquier mujer, sino que siempre tiene que ser una esposa o novia de alguien, nunca una muchacha soltera que cae a la mesa- las que se encargan de la ensalada?¿acaso tener un macho fijo implica poseer un doctorado en verduras?¿Por qué son los hombres los que encienden el carbón y vigilan el pedazo de cadáver como si fuese a tomar vida de repente y escaparse de la parrilla? ¿y encima con cara de felicidad?.
En fin, volviendo al señor que tardó una eternidad en elegir los componentes de su ritual, desembolsa los cien pesos que le costó su adquisición ¡cien pesos! ¡Yo con esa plata hago un montón de milanesas a la napolitana con puré, invito a un par de amigas y le tiro unos mangos a un chongo para que nos cocine mientras le miramos el trasero! (mm...qué buena idea...). Con el pago de la compra, mi paciencia respiró aliviada pues al fin iba a poder pesar mi bendito pan...pero no, Pepe Argento parece que se acordó de algo y atina un "uh, pará, me das tambien...?". Debe haber visto escritas en mi frente las palabras "¿por qué no llamás un flete y te llevás la res entera a tu casa, pelotudo?" porque se arrepintió y lanzó un "no, mejor no que me van a querer matar". Qué lástima, me quedé con las ganas de proferir el insulto...
Acto seguido lo veo comprando vegetales en la verdulería de al lado. Para la ensalada, obvio.
Que va a preparar primorosamente su argentinísima novia, seguro.

jueves, 11 de junio de 2009

Me pasa por mala!


Bah, nunca fue por maldad pura, sí por desconsiderada y colgada.
Las veces que cancelé los planes, hubo una que lo planté, etc etc. Y cuando por fin digo que sí y encima por iniciativa propia, me sale con que tiene un cumpleaños! hasta ahí todo bien pero horas mas tarde...:

Etereodesliz dice:
te vas al cumple?

Hoyteodio dice:
no, en un rato viene ana.. (ana: ex novia...no reciente, sino MUY EX)

Etereodesliz dice:
ok

Hoyteodio dice:
si, no se que le pasa, esta deprimida...

Etereodesliz dice:
y yo estaba caliente
Etereodesliz dice:
la proxima me voy a hacer la sensible, a ver si asi me das bola

Hoyteodio dice:
jajajaj

Etereodesliz dice:
yo no me estoy riendo

Hoyteodio dice:
bueno perdon


A veces tengo días de loser jaja
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