PARANOIA A PEDAL
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sábado, 5 de junio de 2010

Detesto cuando...



Pocas cosas hay más odiosas en este mundo (junto a los tacos altos que hacen ruido y demases) que cuando un especímen masculino dice: "Yo a tal le re doy", "a esa le doy", etc.

Al margen de la vulgaridad que implica el término "dar" (dícese, meter el pito)...Flaco ¿quien diablos sos como para expresarte con tanta soberbia inmunda, tan seguro de que le das?. Más realista sería decir al menos "si Angelina Jolie hiciera una apuesta con sus amigas en la cual perdería y la prenda fuese encamarse con un inútil con cara de don nadie como yo y encima me eligiese a mí para semejante hazaña, le daría con gusto".
Pero no, no se miran al espejo, y si se miran y ven un energúmeno con facha igual presuponen que la señorita en cuestión de por sí se va a dejar dar porque uno tiene un auto feo y una tarjeta de crédito en una billetera con olor a rancio. ¡Imbéciles!

miércoles, 7 de octubre de 2009

Giles de la calle


Escena: Olivia y Srita. Bipolar caminando por las calles de San Cristóbal, Olivia devorándose media pizza adquirida en Ugi´s. A unos metros por la misma cuadra dos hippies con cara de rastafaris (o sea, de pajeros) haciéndose los que tocaban la guitarra en un escalón, Srita. Bipolar despidiendo rayos de desprecio hacia tales ejemplares, Olivia concentrada en su pizza.


Uno de los nabos: -Chicas, ¿tienen fuego?

Srita. Bipolar:
[pensando: que le diga que no, que le diga que no]

Olivia:
-rrrsí (debido a que tenía la boca llena)

Uno de los nabos:
-¿puedo sacarte un pucho también?...es que tengo una tuca allá (diciendo la palabra "tuca" con excesiva firmeza) y mejor si la prendo con un cigarro...(mientras, el otro nabo miraba con cara de boludo)

[¡Argggh! ¡esta gente siempre pero siempre tiene que sacar ventaja doble! manguear un cigarrillo con la excusa mas barata del mundo y de paso tratar de tentar a las hembras con un porrito para ver si las boludas les hacen compañía, ¡por favor! preferiría comer mondongo con la mano y escoltada por la Tota Santillán, gil]


Olivia: (dándole el cigarrillo con cierto fastidio, sin omitir palabra, deglutiendo el enorme bolo alimenticio)

Uno de los nabos: (en un patético intento de entablar conversación ya que la burda técnica del porrito no le funcionó) -¿vienen de la facultad de psicología?

[¡claaaaro! como Olivia estaba vestida de colores llamativos por consiguiente estudia psicología, claro...ni un primate de la selva amazónica tendría un razonamiento tan básico como el de este salame]


Olivia: (expresando un "no" con un movimiento de su cabeza, ya que había introducido más pizza en su boca)

Uno de los nabos:
Chauuuuu

Olivia y Srita. Bipolar:
(silencio)

Srita. Bipolar:
-tengo que postear esto en mi blog...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Giles de la noche


Tres ejemplos por los cuales no soy muy aficionada a salir e interactuar con lo que se supone que se denomina "gente":

Año 1998, cumpleaños de 15 :
Había caído con unas amigas al cumpleaños de 15 de una amiga de ellas a la cual no conocía, y del resto no conocía a nadie ni de vista, y eso que cursábamos en el mismo colegio.
me aburría,
no había alcohol,
lo único que escuchaba en ese entonces era grunge y ahí lo único que pasaban era cumbia.
Un pibe mas feo que un cuco recién levantado de la siesta se me puso a hablar y yo lo escuchaba -puesto a que prefería escuchar su chamuyo antes que la cumbiancha- y luego de unas horas el hermano de mis amigas nos llevó a todos en auto para depositarnos a cada uno en nuestros hogares (el cuco también iba). Mi casa fue el primer destino.
Un par de días después mi padre, con cara de afligido, me notificó que tenía una carta en el buzón dirigida a mi nombre...sí una carta, una epístola, en esos años nadie usaba el e-mail para comunicarse. Encima la había abierto y leído.
Se trataba de una hoja tamaño A4 que constaba de una asombrosa sanata de sandeces tipo "apenas te vi me enamoré, sos hermosa, te amo bla bla" y firmado..."El Cuco" (obviamente no se llamaba así, aunque hubiese sido coherente para advertir al mundo de su fealdad). Fuckin´shit, encima mis padres -a juzgar por sus caras- estaban maquinando seguramente con que yo andaba seduciendo sátiros por ahí (son las personas mas alarmistas que conozco).
A la semana, en clase de historia la profesora delante de todos mis compañeros me comunica que El Cuco era alumno suyo y le pidió que me dijera que estaba enamorado de mí (¿acaso se habrá pensado que su carta se la comió mi perro?). Mis compañeros se me cagaron de risa...y nunca mas asistí a una fiesta de 15


Año 2001, fiesta berreta de hippies sin sentido alguno:
Con mi grupo de amigas de ese entonces siempre salíamos a donde a Lu se le cantaba, ya que nos daba cosa que fuese la única "soltera" de todas y no nos costaba nada dirigirnos hacia los lugares que frecuentaban sus especímenes favoritos (hippies olorosos en su mayoría).
El repertorio era siempre el mismo: Manu Chao y Kusturika...ok, es movediza la música, pero ¡horas y horas de lo mismo!, al rato todas nos sentábamos donde podíamos mientras Lu seguía bailando como enajenada tratando de levantarse un chongo. En eso se nos acercan unos flacos que hablaban raro tratando de establecer comunicación, eran chilenos y la verdad que entiendo mas japonés que ese tipo de castellano...¿como diablos puede ser que exista una variante de nuestro idioma compuesto en un 80% por la letra "I"? "Holaiiiii como andaiiiii". Loco, supuestamente leen los mismos libros que acá, aprenden las mismas reglas gramaticales que acá, en la primaria escriben el mismo "eme-a-má" que nosotros y aun así veo que sus bocas emiten sonidos pero no entramos en el mismo canal comunicacional, ¡me irritan!. Uno se me puso denso y le dije "flaco, disculpá pero no entiendo una mierda de tu idioma" ¡Para qué! Al tipo se le inyectaron los ojos en sangre, sacó su nacionalismo de adentro, infló el pecho y
comenzó a gritarme "¡Nazi, nazi!" mientras me señalaba con el dedo ante las miradas atónitas de todos los hippies. Con mis amigas le decíamos "shhhh callate" y mas le decíamos, mas se enloquecía "¡Discriminación! ¡Nazi!". Nos tuvimos que ir...


Fin de semana pasado, Salón Pueyrredón:
Todo transcurría con normalidad, estábamos ahí con Caro y nos encontramos a un pibe que conocíamos. Bailamos, la música zafaba y yo ya me estaba percatando que dos giles nos miraban (dicho sea de paso aseveré su nivel de idiotez a priori por el hecho de que ambos usaban lustrosísimos mocasines con una vestimenta que no tenía nada que ver, en un lugar que no tenía nada que ver). El impulso sociabilístico y desinteresado de Caro la llevó de repente a entablar conversación con ellos y volvió lo mas feliz contándome que le habían dicho que mas que "una chica de provincia" parecía una "porteña agrandada"...así que cuando uno de ellos -que era flacucho con cara de pajarraco- se me acercó a hablarme, le dije

Yo: -ahhh qué feo lo que dicen de mi amiga eh (tengo que aprender a no hablar con ningún desconocido, menos si usa mocasines)
Pajarón: -jaja nahhh (haciéndose el cheronca) lo que pasa es que cuando la gente de provincia viene a la capital empieza a actuar exageradamente (WTF????)
Yo: -chabón, yo también soy de provincia y te aseguro que la tienen mas clara que muchos giles de acá

Entendió el mensaje y se retiró, pero esto no termina acá...
Como una hora después me volvió a merodear y a hablarme mientras yo bailaba y no le daba pelota, hasta que empezó a contarme algo de la historia de Irlanda y ahí paré la oreja porque no podía creer la sarta de falacias que contenía su relato digno de folleto de San Patricio leído en plena borrachera (gracias, Juan), entonces lo corregí y quise instruirlo un poco sobre los acontecimientos de dicho país, pero no...de una manera muy parecida a mi relato anterior, el tipo se transformó en Mr. Hyde y me gritó:

Pajarón: -¡¡¡¡¡Qué idiotaaaa que sos!!!!!!
Yo: (con cara de emoticón asombrado) -cheee, pará flaco, no me grites...
Pajarón: -ay, no te estoy gritando, mi amor (¿ehhhh? ¿mi amor?)
Yo: (con mi mejor cara de asco) -no soy tu amor, gil
Pajarón: -estúpida, sos preciosa pero sos tan ignorante que vos tampoco podrias ser mi amor, es mas, vos te enamorarías de mí (jaja, contate otro, papafrita)

Ahí tuve un estallido incontenible de sincera risa, le miraba la cara de plumífero furioso y trataba de relacionar semejante mamarracho con alguna idea de amor y me era imposible, lo cual me provocaba mas gracia. Con su soberbia derrotada, se retiró de escena pero yo ya estaba aburrida, era tarde y me quería ir por lo cual me acerqué a Caro para comunicárselo. Estaba haciendo sociales con el otro impresentable, el cual también se enojó al escuchar que nos estábamos por ir y se puso pesado. Y por detrás me apareció nuevamente el plumífero resentido diciéndome "tarada, estúpida" mientras yo trataba de conversar con mi amiga. A la misma vez que empujaba al idiota, Caro le dio una cachetada al otro idiota (le había dicho que antes de irse "la iba a partir contra el sillón") y nos fuimos.

A partir de ahora voy a llevar gas pimienta para rociar al primer mamotreto que diga giladas y chau pichi, me hartaron...

martes, 14 de julio de 2009

La muerte hippie


Son inoportunos, molestos, les gusta interrumpir contextos para causar algún supuesto “impacto” que fracasa desde el vamos, a veces son sucios, son ridículos, se cuelgan cosas del cuerpo, reivindican música pasada que si ellos mismos realmente conocieran no serían los mediocres que son, se hacen los intelectuales pero la mayoría de ellos nunca leyó ni una historieta, son tacaños, ventajeros y –a su manera contradictoria- narcicistas.

Y estoy convencida de que en el fondo sufren alguna patología grave tal como necrofilia, zoofilia, etc. Son los hippies, o mejor dicho, lacras que emulan a los seres de los años 60´s y 70´s y tienen la caradurez de definirse bajo ese término cuando en realidad si lo pensamos bien, ni siquiera logran una imitación:

- El hippie verdadero se regía por el lema de “paz y amor”. El hippie berreta solo quiere que lo dejen en paz (o sea, que pueda hacer lo que se le canta) y entiende el amor como amor libre (bah, ni siquiera…quiere “ponerla” nomas).
- El hippie verdadero prodigaba la paz a la que aspiraba disfrutando de bandas que no sonaban precisamente suavecito como los Doors, Jimi Hendrix y demás cosas con aires Woodstockenses. El hippie berreta no sale de Silvio Rodríguez, Drexler, Sabina y alguna que otra porquería latina interpretada por otros hippies como ellos que nadie conoce.
- El hippie verdadero soñaba con ir a la India para “expandir su mente”. El hippie berreta hace lo que sea para tener su faso todos los días, acotando su mente por consiguiente.
- El hippie verdadero pintaba su camioneta o cualquier objeto que posea de colores psicodélicos. El hippie berreta estudia Artes para levantarse minitas nomás.


Personalmente no me molesta tanto cuando el ser perteneciente a la calaña “hippie” es una mujer, ya que las hippies realmente sienten las boludeces que hacen/dicen/etc. Y la ropa que usan no les queda tan mal como a los hombres que se ponen esos ridículos pantalones a rayas verticales con el único fin de que se les marque el tobul.

A su vez, el hippie moderno berreta se reproduce bajo diferentes subtipos a saber:

- El hippie Clown: si bien “clown” en inglés significa “payaso” nótese que Piñón Fijo, Krusty, etc poco y nada tienen de hippies. El clown es aquella alimaña que se la pasa haciendo malabares con cositas de colores –oh casualidad- en lugares donde haya minitas cachondas tales como playas, campings, plazas, festivales, etc. Si hace un poquito de calor enseguida se ponen en cueros exhibiendo sus torsos marcados y en el caso de que haga frío usan camisetas apretadas de colorinches llamativos (para no perder la hipposidad, obvio). Si el espectáculo que llevan a cabo es supuestamente humorístico creen que gracia es lo mismo que gritar bien fuerte y moverse como unos epilépticos. Se hacen los que les gustan los niños así conmoviendo a las féminas con un supuesto instinto paternal y mientras pasan la gorra relojean escotes.

- El hippie vegetariano: quizás sea el ejemplar menos hipócrita, pero sí es el mas ignorante y antiestético. No sé por qué pero estos seres pareciera que llevan la tendencia en los genes pues el 97% son narigones –muy narigones- y flaquitos. Todo bien con que uno elija ser vegetariano, pero ellos llegaron a esa elección porque de chiquitos leyeron una nota en alguna revista femenina que decía sin fundamento alguno que “el ser humano no está adaptado para comer carne”. Además pareciera que se “limpian” tanto por dentro que se olvidan de lo de afuera…son sucios, no se bañan mucho, y probablemente no son conscientes de que el “estilo Jesucristo” los hace más narigones aun y de edad indescifrable.

- El hippie artesano: un día mi mente se iluminó y me pregunté “¿qué hombre puede sentir placer en diseñar alhajas y bijouterie femenina?”…llegué a la conclusión de que solo a los homosexuales les puede gustar, y bien sabemos que el 0% de la comunidad gay es hippie. Entonces ¿por qué los artesanos hippies están todo el santo día esmerándose en tejer macramé y luchando con alambrecitos para lograr aritos, collarcitos y demases cositas para el buen uso de las féminas de su calaña?. Para levantárselas, ¡Obvio!.¡Absolutamente todos los hippies modernosos hacen lo que hacen en función a ponerla y/o fumar porro!.


¿Qué otras categorías hay? Espero sus aportes.

lunes, 6 de julio de 2009

Anécdota loser


Erase una vez, hace muchos muchos años (por suerte) la creadora de este espacio había terminado una relación larguísima y se disponía a recuperarse saliendo con sus amigas y todo eso, pero a causa de alguna maldición justo todas sus amigas se pusieron de novias al mismo tiempo y la pobre señorita bipolar se empezó a sentir mas sola que un perro solitario (?) así que ¿qué hizo? se agarró al primer lastre que encontró, obvio.

[Basta de hablar en tercera persona, pongo primera a partir de ahora]

Al principio la cosa pintaba bonita, el energúmeno no era una cosa que me recontra gustara pero me atraía por su gran seguridad en sí mismo...¡error!...poco a poco fui descubriendo que el tipo era tan inseguro que hasta se veía a sí mismo como alguien bien feo (tan mal no estaba, eh) y yo como necesitaba ocupar mi tiempo en alguna misión (y era medio pelotuda) me encargué de elogiarlo y remarle la autoestima.
Como es de suponer el papanatas se sintió tan bien que de un día para el otro me puso el rótulo de "novia" al mismo tiempo que yo me ponía cada vez mas nerviosa, pues la idea no me gustaba nada. Y encima que andaba alterada se le dio por hablarme todo el maldito tiempo de la gorda cumbianchera de su ex novia (no lo digo de resentida, la señorita era de hecho gorda, muy gorda y le gustaba la cumbia).
Decidí abortar la misión y sentarme a hablar con él para darle el corte final a esa fantochada. Tres días de mi valiosa vida desperdicié en ensayar un discurso que suene lo menos doloroso posible (en esas épocas me daba "cosita" lastimar a la gente) seleccionando las palabras indicadas una a una, ¡hasta ensayé un tono de voz amable, qué horror!.
Llegado el día esperado, el deforme entró a mi casa y ni había terminado de decir "hola" que, acto seguido, me lanzó un "no quiero estar mas con vos". Whattttttttt????!!! Sí, me ganó de mano, lo cual en vez del fastidio que sentí hubiese sentido alivio si no fuese por la manera fría y despreocupada en la cual me lo comunicó. Pero esto no fue lo peor.
A los pocos segundos agregó (palabras literales) "Igual me pone contento haber sido yo el que corta con una chica linda como vos, je"
O sea...o sea...arrrrghhh!!! ¿Qué fui? ¡un maldito catalizador de autoestima fui! ¡Una madre Teresa del boludo número uno del ranking! ¡La ganadora de los premios Corky 2005, la musa inspiradora del tema "Loser" de Beck! La...
Ahí es cuando le revoleé una taza que tenía a mano con la desgracia de que la esquivó y se estrelló contra la pared (al final nunca le pude pegar a nadie, que lo parió).
Casi un año después me lo crucé en un festival punk, había vuelto con la gorda cumbianchera, y él para combinar había ganado como quince kilos mas de panza y encima usaba unos anteojos espantosos. Me miraba con cara de carnero degollado.
En un momento fui al baño y al salir me interceptó en la puerta "¿podemos hablar porfa?" ni me gasté en decirle "no" y emprendí retirada...vaya a saber la sandez que tendría para decirme...

jueves, 2 de julio de 2009

Diálogos que no me gustan I


Escenario: estación de Flores volviendo de la psicóloga cuando atendía en Flores. Con un sueño de la hostia y el puto sol que me daba en los ojos y hacía que el rimmel de las pestañas se me derritiera y entrara en mis ojitos. Una señora (no anciana, simplemente señora) se me sienta al lado.

Señora con ganas de hablar: ¿Por qué estás llorando?
Yo: no estoy llorando (y si lo estuviese no tenés por qué saber el motivo, papanatas)
Señora con ganas de hablar: ahhhh pero estás triste...
Yo: no, nada que ver (fingiendo una sonrisa para que se deje de romper las pelotas)
[Silencio]
Señora con ganas de hablar: ¿a qué colegio vas?
Yo: (molesta pero súbitamente halagada) hace tiempo que no voy al colegio
Señora con ganas de hablar: ¿No? Parecés de 17 ¿cuántos años tenés, 20?
Yo: 27 (espero que con esto se me quede mirando la cara un rato y deje de hablar)
Señora con ganas de hablar: ahhhhh qué increíble. Debés parecer mas jovencita porque no tenés hijos ¿no?
Yo: ajam (¿será raptora de niños?)
Señora con ganas de hablar: ¿casada tampoco estás?
Yo: No (¿o lesbiana?)
Señora con ganas de hablar: ay mejor, nena ¡nunca te cases!
Yo: ja ja (uhhh una malco)

Viene el tren, me aproximo a la puerta y la señora acercándose como para subir al mismo vagón pero apenas se abren las puertas enfilo rapidito hacia el otro vagón, a ver si después me tenía que comer el relato del fracaso matrimonial de la señora...

Escenario: Primer año en la facultad de Artes. Reunión de profesores y alumnos para cambiar el plan de estudios.

Profesor: Antes que nada, ¿Qué proponen ustedes para cambiar este nefasto plan de estudios?
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡Para eso hay que ver el fondo del asunto! [haciéndose el enérgico y mirando de reojo a su club de fans de minitas]
Profesor: ehmm...bueno...pero ¿qué querés decir con eso? [con cara de saber la que se le venía]
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡Que el problema no es el plan de estudios, el problema es el plan educativo del país!
Profesor: a ver...todo el país está mal, pero esta facultad puntualmente posee un plan de estudios peor que el de otras facultades y...
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡No sea ciego! ¡Si no se cambia el capitalismo de fondo no se llega a ningún lado!
[a todo esto sus fans estaban embelesadas como si escucharan a Mahoma el Profeta y todos los demás compartíamos nuestro fastidio telepáticamente]
Profesor: no, no entendés...estamos hablando de otra cosa...
Mamerto hippie militante de algún partido: ¡Propongo que ahora mismo vayamos todos a marchar al ministerio de educación! [levantando el puño como Superman en las películas viejas para salir "volando"]
Punk con cara de malo: ¡¡¡La concha de tu madre hippie de mierda!!! [levantándose de su asiento y aproximando su cara a dos centímetros de la del militante molesto]
¡¡¡Si no te callás te cago a piñas la puta que te remil parió!!!!
[La reunión siguió con normalidad y el mamerto hippie militante de algún partido se quedó calladito y mirando con soberbia al punk con cara de malo...cuando él no lo veía, obvio]

sábado, 13 de junio de 2009

Del asado y sus peripecias


Bajé corriendo al supermercado chino de al lado, como todas las mañanas (mediodías, bah), en pleno frenesí por comprar algo para devorar como desayuno. Llené una bolsita con pan (sí, ese que seguro lo manosea toda la cuadra pero ´ta barato) y me encontré con que tenía que pedirle al carnicero que me la pese porque el honorable trasero amarillo de la china hoy no se dignaba a desprenderse de su asiento para caminar hasta el sector "almacén".
Obviamente delante mío había alguien, y no pesando su pancito como yo sino analizando detenidamente la anatomía de aquel animal forrado de cuero mejor conocido como "vaca". Sí, delante mío estaba la versión de Guillermo Francella pero veinte años mas joven, y no me refiero a que tenía bigotes ni nada de eso sino que tenía la típica cara de "yo ser argentino, yo comer asadito". Y como precisamente, el asado era evidente que se trataba de su perdición póstuma, se tomaba varios de mis valiosos segundos para pensar en qué partes del pobre cadáver bovino llevar a su mesa de clase media.
¡No, no soy vegetariana! ni siquiera me dan un poco de lástima los animales "comestibles", sino que detesto los rituales, sobre todo cuando una familia o un grupete de amigotes goma los llevan a cabo, sobre todo cuando cada uno de los integrantes tiene un rol bien marcado y sobre todo cuando dicho ritual se basa en algo ficticio -es decir- el asado es carne con gusto a carne y condimentado apenas con un poco de sal gruesa...¿dónde tiene el sabor? ¡Despertad, argentina! ese cacho de carne al cual adoran como si fuese el manto sagrado de Jebús, tiene poco y nada de gusto. Y no sólo eso, sino que es incómodo para cortar y masticar...tiene pedacitos de cosas chiclosas por todos lados (ya sé que el vacío tiene menos, y si es de buena calidad menos todavía...pero tiene, y mucho) y huesos que nadie come salvo el perro de la casa si es que lo hay, pero que tienen valor monetario a la hora de garpar.
Lo que más me repugna de dicho ritual carnívoro es que ya esté implícito que hay que comer mas de lo que el estómago soporta. Calculo que el 95% de las personas ya deben sentirse muy llenas con el chori de entrada (y más si se trata de choripán) y el primer trocito de asado. Pero no, como si se tratara de una tarea de vida o muerte someten su voluntad a deglutir dos chorizos o más y todos los cortes de asado posteriores que el señor con cara de contento ofrezca, todo esto acompañado con abundantes cantidades de vino tinto y ensalada. Otra cosa que me irrita al respecto:¿por qué son las mujeres -y no cualquier mujer, sino que siempre tiene que ser una esposa o novia de alguien, nunca una muchacha soltera que cae a la mesa- las que se encargan de la ensalada?¿acaso tener un macho fijo implica poseer un doctorado en verduras?¿Por qué son los hombres los que encienden el carbón y vigilan el pedazo de cadáver como si fuese a tomar vida de repente y escaparse de la parrilla? ¿y encima con cara de felicidad?.
En fin, volviendo al señor que tardó una eternidad en elegir los componentes de su ritual, desembolsa los cien pesos que le costó su adquisición ¡cien pesos! ¡Yo con esa plata hago un montón de milanesas a la napolitana con puré, invito a un par de amigas y le tiro unos mangos a un chongo para que nos cocine mientras le miramos el trasero! (mm...qué buena idea...). Con el pago de la compra, mi paciencia respiró aliviada pues al fin iba a poder pesar mi bendito pan...pero no, Pepe Argento parece que se acordó de algo y atina un "uh, pará, me das tambien...?". Debe haber visto escritas en mi frente las palabras "¿por qué no llamás un flete y te llevás la res entera a tu casa, pelotudo?" porque se arrepintió y lanzó un "no, mejor no que me van a querer matar". Qué lástima, me quedé con las ganas de proferir el insulto...
Acto seguido lo veo comprando vegetales en la verdulería de al lado. Para la ensalada, obvio.
Que va a preparar primorosamente su argentinísima novia, seguro.
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