
Por suerte el invierno enfría la mente -por más que congele los huesos y atraiga pestes- y da espacio a decir NO a ciertas cosas:
- NO a buscar empleos pedorros/mal pagos
- NO a la vagancia
- NO a llorar por las cosas que se rompen en la casa
- NO a comer mal y seguir perdiendo peso como una momia
- NO a dar y dar (No a Fito Páez)
- NO a usar más tiempo internet que los pinceles, ¡SI al arte!
- NO a rodearme nuevamente de pseudo artistas de pacotilla a causa de mi vuelta al arte (y por supuesto, NO ir a exposiciones, que son caldo de imbéciles de mierda)
- NO a pedir peras al olmo y enojarme como una idiota, ir a comprar yo misma las peras
- NO a no limpiar la casa porque hace frío
- NO a espaciar las visitas a amigas/familia por tener frío/cansancio/paja
- NO a llorar, salvo una vez cada 28 días que se justifica cualquier acto de histeria/desesperación/homicidio
- NO a seguirle la corriente a los vecinos, mandarlos a tomar el fresco
- NO a criticar el ombligo de los demás y empezar a mirar el mío aunque eso me transforme en una egoísta repulsiva pero tengo varios años por delante para madurar
- NO a temer perder afectos, ellos se perderán de mí en todo caso
- NO a la hipocondría
- NO a las drogas (esa es fácil, no me gustan)
- NO a aplicar los cuentos de hadas a la realidad
- NO a decepcionarme, directamente no esperar nada y listo salvo el bienestar general
- NO a sentirme fea porque sencillamente no lo soy
- NO a centrarme en el lado negativo de los demás, aprovechar lo bueno que pueden dar y si no dan nada mandarlos a Siberia sin compasión, NO a los giles
- NO a llegar a reflexiones y después hacer lo contrario
- NO a psicopatear
- NO a que me psicopateen
Nota: esta breve lista no transformará el blog en esos blogs cursis femeninos de minitas que hacen listas de objetivos como de supermercado un domingo por la tarde. Amén